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ENSALADA DE JUDÍAS VERDES Y HUEVO POCHÉ

ensalada, judías verdes, huevo poché

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Hoy os traemos una ensalada muy sana, ideal para variar un poco las recetas de siempre y no aburrirnos con la comida saludable. Al igual que varias las últimas recetas que os hemos traído, se trata de un plato fresquito y poco calórico, que nos permite compensar los excesos en helados y es perfecto para esta época del año.

Además, es muy fácil de hacer y, aunque se tarda un poco en preparar todos los ingredientes, es una receta muy resultona.

De todos modos, tened en cuenta que siempre podéis simplificarla cuanto queráis y que tanto los tomates secos como las patatas podéis tenerlos hechos de antemano. De hecho, los tomates podéis hacerlos días antes y conservarlos en botes con aceite de oliva dentro de la nevera.


RECETA DE LA ENSALADA DE JUDÍAS VERDES 

- Dificultad: baja.
- Tiempo de elaboración: 2'5 horas (si hacemos los tomates el mismo día que la ensalada)
- ¿Apto para vegetarianos?: Sí
- ¿Apto para veganos?: No
- ¿Apto para celíacos?: Sí
- ¿Apto para intolerantes a la lactosa?: Sí


INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:

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· 600 g (21 onzas) de judías verdes.
· 4 huevos.

Para los tomates cherry asados: · 20 tomates cherry
· Unos 45 ml (3 TBS) de aceite de oliva.
· Media cucharada de postre (1/2 tsp) de azúcar (se me olvidó ponerlo en la foto).
· Sal.
· Una cucharada de postre de orégano (1 tsp).

Para las patatas chips:
· 225 g (8 onzas) de patatas (yo usé moradas, pero valen otras), equivale a unas dos patatas pequeñas.
· La ralladura de la cáscara de una naranja (1 tsp).
· 30 ml (2 TBS) de aceite de oliva.
· Tomillo.
· Sal.
· Pimienta.


PASO A PASO:

Para los tomates asados:

Los podemos hacer varios días antes de utilizarlos.


Puesto que se conservan muy bien, os recomiendo que cuando los hagáis, horneéis una gran cantidad (varias bandejas) para aprovechar el calor del horno.


Para conservarlos tenemos que esperar a que se enfríen, meterlos en un bote de cristal, cubrirlos con aceite y meterlos en la nevera hasta que los vayamos a usar.

tomates


1) Precalentamos el horno a 100ºC (212ºF).

2) Lavamos los tomates y los cortamos por la mitad.

3) Colocamos los tomates en una fuente de horno.

4) Les ponemos por encima un poco de azúcar, sal, aceite y orégano.

5) Los horneamos a 100ºC (212ºF) durante unas dos horas o dos horas y media hasta que estén bastante sequitos.

6) Cuando estén listos los sacamos y dejamos que se enfríen a temperatura ambiente antes de utilizarlos o embotarlos.

tomates


Para las patatas chips al horno:

Si el día es seco podéis hacer estas patatas varias horas antes de comerlas, aunque recién hechas están algo mejor.

patatas chips


1) Ponemos el horno a 160ºC (320ºF) para que se vaya calentando.

2) Cortamos las patatas en rodajas lo más finas posibles. Lo ideal es hacerlo con una mandolina, yo, como no tengo una mandolina buena, las corté a mano con un cuchillo.

3) Las colocamos sobre un papel encerado en una rejilla de horno. No deben superponerse.

4) En un bol mezclamos los 30 ml (2 TBS) de aceite de oliva con la ralladura de naranja y, con la ayuda de un pincel de cocina, pintamos por arriba las patatas con esta mezcla.

5) Salpimentamos las patatas y añadimos un poco de tomillo por encima.

6) Metemos las patatas al horno cuando haya alcanzado éste los 160ºC (320ºF) y las dejamos hasta que las patatas estén bien doradas y empiecen a curvarse por el perímetro exterior.

Id vigilando y si alguna ya está hecha sacadla antes de que se queme aunque al resto les falte un rato. Eso os ocurrirá si no habéis cortado todas las patatas del mismo grosor.

Como yo las corté a mano, unas se hicieron antes que otras así que las fui sacando por tandas, según estaban listas. (Unas estuvieron totalmente doradas y crujientes a los 20 minutos y otras tuve que dejarlas casi 30 minutos.)

7) Sacamos la bandeja del horno. Dejamos que se templen las patatas 5 minutos y las separamos de las hojas de papel encerado.

patatas chips

patatas chips


Para hervir o hacer al vapor judías:

Podemos hervirlas en una olla con abundante agua y un poco de sal o hacerlas al vapor.
Siempre que cocinemos una verdura al vapor permitiremos que conserve la mayoría de sus nutrientes intactos y tendrá más brillo. 

A mí me gustan más al vapor que cocidas. Sin embargo, el día en el que hice esta receta tuve que cocerlas (y bastante) porque tenía invitados y a uno de ellos (a mi madre, concretamente, jeje) le dan dentera las judías poco hechas, en fin…

1) Lavamos las judías. 

2.1) Si son redondas, cortamos el extremo por el que estaba unida la judía a la planta, el otro podemos dejarlo.

2.2) Si son planas, cortamos ambos extremos y, si son grandes, quitamos los hilos de los laterales con un cuchillo o con un pelapatatas.


Para hervirlas sumergiéndolas en agua:

1) Ponemos una cazuela con abundante agua a fuego medio-alto.

2) Añadimos un poco de sal.

3) Cuando el agua rompa a hervir, añadimos las judías y las cocemos unos 10 minutos para que estén poco hechas y más (al gusto de cada uno, id probando) si queremos que queden más blandas.

4) Una vez hechas, las sacamos con una espumadera y las sumergimos en agua fría para cortar la cocción y conseguir que brillen más. Tened en cuenta que cuanto más las cozamos menos nutrientes y brillo tendrán.

5) Las escurrimos y reservamos.


Para hacerlas al vapor:

1) Ponemos un par de dedos de agua en una vaporera y la tapamos.

2) Cuando rompa a hervir el agua, ponemos el cestillo superior con las judías en él y las tapamos.

3) Dejamos que se cuezan durante unos 15 minutos si nos gustan crujientitas y más tiempo si queremos que estén más blandas.

4) Una vez hechas, metemos el cestillo en un bol con agua fría unos segundos para cortar la cocción y conseguir más brillo. 

5) Las escurrimos y reservamos.


Para los huevos escalfados:

Hacer huevos escalfados si tenemos muchos invitados puede ser un engorro porque no siempre quedan todos bonitos y porque hay que hacerlos en el último momento para que estén estupendos. Así que os recomiendo que no lo hagáis si sois muchas personas.

Primero os cuento la forma clásica de hacerlos (como yo los hice para este post) y luego os cuento cómo hacerlos con film que es mucho más fácil y quedan más bonitos.


Forma clásica de hacer los huevos escalfados:

1) Ponemos una olla profunda al fuego con agua, vinagre (2 cucharadas por cada litro de agua). El vinagre ayuda a coagular más rápidamente la clara.

2) Sacamos el huevo de la nevera en el último momento para que esté frío.

3) Rompemos la cáscara y ponemos el huevo en una tacita.

4) Cuando el agua empiece a tener burbujitas en el fondo pero no en la superficie (90º), es decir, antes de que empiece a hervir, hacemos un remolino en el agua con un cucharón y vertemos rápidamente el huevo en el vórtice de este pequeño remolino.

5) Dejamos que cueza entre 3 y 5 minutos. La clara tiene que estar bien hecha y la yema tiene que estar líquida excepto la zona más exterior. El agua no debe hervir.

6) Lo sacamamos con una espumadera y lo sumergimos en un bol con agua fría un par de segundos para quitar el exceso de vinagre y para que pare la cocción.

7) Lo ponemos en un plato con papel secante para que absorba el agua.

8) Servimos inmediatamente.


Hacer los huevos escalfados envolviéndolos en film: (otro día colgaré un post con este método)

1) Ponemos una olla profunda con agua al fuego.

2) En una taza, bol o aro de presentación, ponemos un trozo grande de papel film. Tiene que sobrar bastante para que podamos cerrar el paquete que vamos a hacer envolviendo el huevo.

3) Vertemos el huevo dentro, unimos las cuatro esquinas del papel film, vamos cerrando el paquetito alrededor del huevo dejando que el aire salga para que no haya burbujas y cerramos el paquete con un trozo de bramante (cuerda de cocina).

4) Cuando el agua empiece a tener burbujitas en el fondo pero no en la superficie (90º), es decir, justo antes de que empiece a hervir, sumergimos nuestro huevo empaquetado en film.

5) Dejamos que cueza entre 3 y 5 minutos (la clara tiene que estar bien hecha, la yema tiene que estar líquida excepto la zona más exterior). El agua no debe hervir.

6) Sumergimos el paquete en un bol con agua fría para cortar la cocción.

La ventaja de este método no es solo que salen los huevos perfectos (a excepción de las marcas que deja el film que hay a quien no le gustan) y no se tira la mitad de la clara, sino que, además, se pueden hacer varios huevos al mismo tiempo.

7) Servimos inmediatamente.


Montamos el plato:
1) Ponemos las judías en un bol grande y las aliñamos a nuestro gusto. Sólo aceite; con sal, aceite y vinagre; con sal, aceite y limón; con mahonesa; con mostaza; sin nada...

2) Mezclamos bien las judías si las hemos aliñado.

3) Servimos las judías en la base del plato.

4) Añadimos unos 5 tomates secos.

5) Ponemos encima los huevos en cuanto estén hechos y salpimentamos.

6) Añadimos unas cuantas patatas chips.


Ensalada, judías verdes, huevo poché

ensalada, judías verdes, huevo poché


CREMA BICOLOR DE CALABACÍN Y ZANAHORIA (fría o caliente)




Hoy os traemos un plato que es ideal para estas fechas porque podemos tomarlo bien fresquito y, gracias a que es rico en betacarotenos, nos ayudará a conseguir un bonito bronceado al tiempo que protegerá nuestra piel del sol. Además es sano, sano.

Y cuando llegue el otoño podemos tomarlo caliente, mmm... qué rico.



RECETA DE LA CREMA BICOLOR DE CALABACÍN AMARILLO Y ZANAHORIA CON JENGIBRE

Dificultad: baja
Tiempo de elaboración: 40 minutos

INGREDIENTES PARA 4 RACIONES



Para la crema de calabacín:
· 2 calabacines amarillos (unos 500 g). Si no encontramos amarillos podemos usar los de toda la vida.
· 1 patata pequeña (unos 100 g)
· 50 ml de nata
· 25 g de queso Idiazabal (u otro queso que os guste, yo la próxima vez voy a probar con un brie de Meaux)
· Sal

Para la crema de zanahoria y jengibre: 
· 200 g de zanahoria.
· 50 g de cebolleta.
· ½ litro de caldo de verduras
· Jengibre en polvo
· Sal y pimienta blanca.
· Aceite de oliva.


PASO A PASO:
Vamos a hacer las dos cremas por separado y luego las vamos a juntar en el plato para que se aprecien los dos colores a la hora de servirlas.
Pero, en cuanto a los tiempos, vamos a ir haciendo las dos cremas a la vez para no perder tiempo.


Para la crema de calabacín:

1) Ponemos un cazo a fuego medio con el calabacín troceado en rodajas de un centímetro de grosor, la patata cortada en rodajas de medio centímetro y un poco de agua (no hace falta cubrir todo, con la cantidad que aparece en la foto inferior es suficiente).
 - No es necesario echar mucha agua ya que queremos aprovechar todo el caldo que se forme al cocer los ingredientes y no queremos que en vez de crema nos salga una sopa.
 - Lo que sí necesitaremos es cocerlo con tapa para que no se reseque el calabacín.

2) Ponemos el reloj para que nos avise a los 20 minutos.

3) Salamos ligeramente.

4) Vamos mirando la cazuela de vez en cuando para remover y comprobar que no se ha quedado sin agua.

5) Pasados los 20 minutos pinchamos la patata para asegurarnos de que está hecha. Si no está hecha la dejamos cocer un poco más hasta que esté cocida correctamente.

6) Añadimos el queso troceado y trituramos todo perfectamente, sin dejar ni un trocito.

7) Añadimos la nata y rectificamos de sal.



Para la crema de zanahoria y jengibre:

1) Picamos la cebolleta en mirepoix (trozos grandes de 1 cm ó 1,5 cm).

2) Pelamos las zanahorias y las cortamos en mirepoix.

3) Ponemos un cazo a fuego medio-alto con un chorro de aceite de oliva.

4) Cuando se haya calentado salteamos un par de minutos la cebolleta y las zanahorias sin dejar de moverlas para que no cojan color ni se quemen.

5) Añadimos 300 ml de caldo, salpimentamos y tapamos.

6) Bajamos el fuego a fuego medio y ponemos el reloj para que nos avise a los 25 minutos.

7) Miramos de vez en cuando la cazuela y removemos. A esta crema le hemos añadido más caldo que a la de calabacín porque cuando trituremos la zanahoria va a espesarse mucho y, probablemente, tendremos que añadirle aún más caldo.

8) Añadimos más caldo si es necesario.

9) Cuando pasen los 25 minutos, trituramos, añadimos caldo si queda muy espesa la crema.

10) Añadimos jengibre al gusto. Ojo, con poner demasiado jengibre de golpe, es mejor ir echando poco a poco ya que se trata de una especia que posee mucho aroma y es fácil pasarse.

11) Trituramos muy bien para que quede un crema fina sin trozos ni hebras.


12) Para presentarlas servimos primero una de las cremas y luego la otra encima sin cubrir toda la crema inferior. En las fotos tenéis un par de posibles presentaciones.
Para hacer los piquitos del sol, o la decoración que os guste, sólo tenéis que coger un palillo o un cubierto, introducirlo en una de las cremas y arrastrar hacia la otra. Veréis que no tiene ningún misterio.


ENSALADA TOSCANA

ensalada

La ensalada toscana que os traemos hoy se parece más a la Tuscan Salad de los anglosajones que a la ensalada toscana que sirven en el VIPS, así que, lo siento, ésta no lleva pollo, ooooooh.

De todos modos, espero que os guste y que veáis lo rápido que es hacer una plato sano, bonito y sabroso.


RECETA DE LA ENSALADA TOSCANA

Dificultad: baja
Tiempo de preparación: 15 minutos


INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS:

ingredientes ensalada


· 4 rebanadas grandes de pan
· 4 puñados (unos 120 g.) de canónigos o escarola o lechugas o rúcula o una combinación de las anteriores casera o de bolsa (mezclum).
· 2 tomates de ensalada no muy grandes.
· 8 tomates cherry rojos.
· 8 tomates cherry amarillos.
· Unas 8 anchoas.
· 1 diente de ajo.
· Parmesano.
· Albahaca fresca.
· Orégano.
· Sal.
· Aceite de oliva virgen extra.
· Vinagre de módena.
· Pimienta negra.

PASO A PASO:

1) Lo primero que vamos a hacer es una cosa intermedia entre croutons o picatostes y un pan de ajo. En esta ocasión lo vamos a hacer al horno con lo cual el pan absorberá la mitad de aceite que si lo friésemos.

2) Encendemos el gratinador del horno.

3) Cortamos el pan en trocitos del tamaño que queramos, podemos incluso cortarlos con la mano para que queden menos formales. Yo corté trozos de aproximadamente 1,5cm de lado.

4) En una bandeja o fuente de horno ponemos un buen chorro de aceite de oliva y el diente de ajo muy picadito (podemos usar un pica ajos o hacerlo a mano).

5) Añadimos los trozos de pan, orégano, un poquito de pimienta, una pizca de sal y otro chorro de aceite.

6) Removemos con las manos para que todos los ingredientes se adhieran bien al pan.

7) Metemos el pan al horno y lo dejamos hasta que esté doradito (el tiempo dependerá del horno y de la altura a la que hayamos colocado la bandeja, en mi caso se hicieron en menos de 10 minutos).


8) Mientras se hace el pan vamos a montar la ensalada. Podemos hacerlo en cada plato o en un bol o ensaladera, da igual. Pero, si elegís sacarla emplatada, os recomiendo que los pasos 10 a 16 los hagáis en todo caso en un bol para que la ensalada quede bien aliñada y después emplatéis.

9) Lavamos las lechugas u otros brotes verdes que hayamos elegidos y las escurrimos perfectamente (la ensalada no debe tener agua en el fondo). Cortamos las hojas si no vienen ya cortadas.

10) Lavamos los tomates, lo secamos y los cortamos como más nos guste. Reservamos.

11) Picamos las anchoas muy pequeñitas y reservamos.


12) Sacamos el pan del horno y lo reservamos.

13) Ponemos las lechugas en un bol, añadimos las anchoas, un poco de sal, vinagre de módena y aceite. Removemos muy bien esta mezcla.

14) Añadimos los tomates y removemos de nuevo pero con más cuidado para no dañarlos y que queden bonitos al emplatar.

15) Emplatamos. Si tenemos un aro de emplatar nos va a resultar más fácil que quede todo en su sitio. Ponemos en la base las lechugas, a continuación los tomates, los croutons, unas hojitas de albahaca fresca y coronamos la ensalada rallando por encima un poco de parmesano.

16) Podemos poner un poco de aceite y vinagre alrededor de la ensalada.

Observaciones:
Si no queremos encender el horno en el último momento o lo estamos usando para cocinar otra cosa, los cruotons los podemos hacer con antelación y, si no están en ambientes húmedos, se mantendrán estupendamente.




LASAÑA BOLOÑESA



Hoy nos atrevemos con una lasaña boloñesa (lasagne alla bolognese).
De nuevo un plato fácil pero muy muy muy muy laborioso.

Se trata de un plato fantástico cuando tenemos gente a comer en casa ya que no hay que hacer nada a última hora, sólo sacarla del horno, y le gusta a casi todo el mundo.

Además, es una comida que, para aquellos que sólo puedan cocinar el fin de semana pero tengan por costumbre comer y cenar el resto de la semana ;-), se congela muy bien tanto horneada como sin hornear.

También es fácil convertirla en una receta vegetariana quitando directamente la carne picada o cambiándola por tofu, calabacín, berenjena...



RECETA DE LA LASAÑA A LA BOLOÑESA

Dificultada: media.
Tiempo de preparación: 3 a 4 horas (contando con hacer la salsa boloñesa (ver receta pinchando aquí)).


INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS:

Ingredientes para la lasaña (excepto los de la bechamel):

· 1,5 kg de boloñesa aproximadamente (es más o menos lo que sale con las cantidades que hemos puesto en la entrada de salsa boloñesa).
· 80 g. de tomate frito casero para cubrir la lasaña.
· 50 ml. de leche.
· 350 g. de pasta de lasaña.
· 250 g. de mozzarella fresca.
· 50 g. de parmesano.
· Aceite de oliva.

Ingredientes para la bechamel:
· 40 g. de mantequilla.
· 40 g. de harina.
· 700 ml. de leche entera.
· Sal, pimienta blanca y nuez moscada.


PASO A PASO:

Para la bechamel:
1) Ponemos en una cazuela a fuego medio la mantequilla.

2) Cuando se haya derretido añadimos la harina y la cocinamos sin dejar de remover.

3) La harina debe cocerse correctamente para que pierda el sabor a harina cruda. Tiene que alcanzar un bonito color dorado, pero sin llegar a tostarse.

4) Cuando la harina haya cocido el tiempo suficiente retiramos la cazuela del fuego y vamos añadiendo la leche fría muy poco a poco mientras removemos con unas varillas sin parar.

5) Cuando hayamos añadido unos 125 ml podemos volver a poner la cazuela en el fuego.

6) Vamos añadiendo el resto de la leche poco a poco y removiendo continuamente.

7) Añadimos sal, pimienta blanca y nuez moscada al gusto.

8) Cocemos la salsa unos 20 minutos removiendo sin parar para que no se formen grumos.


Para montar la lasaña:
1) Elegimos una fuente de horno del tamaño adecuado.

2) Ponemos en el fondo un buen chorro de aceite de oliva, unas cucharada de tomate frito y una capa delgada de boloñesa.

3) Colocamos encima las placas de pasta de lasaña sin cocer.
Dependerá de la marca que elijamos pero lo más cómodo es comprar una pasta que no requiera cocción previa y que se haga en el horno. Hay que tener en cuenta que si utilizamos este tipo de pasta tendremos que tener humedad suficiente en cada capa para que se pueda cocer correctamente.

4) Cubrimos la pasta con una capa de nuestra bechamel ligera lo cual nos va a ayudar a aportar humedad.

5) Añadimos una capa fina de boloñesa bien extendida.

6) Ponemos un poco de mozzarella fresca picada.

7) Cubrimos con pasta.

8) Repetimos los pasos 4, 5, 6 y 7 otras tres veces. (En total tendremos 5 capas de pasta.)

9) Cubrimos toda la lasaña con bechamel.

10) Añadimos unas cucharadas de tomate frito casero por encima.

11) Ponemos sobre el tomate un poco de mozzarella.

12) Rallamos parmesano por encima.
capas lasaña

13) Metemos la lasaña al horno el tiempo que indique el fabricante de la pasta (si no es pasta fresca, suelen ser unos 20').

14) Los últimos minutos de la cocción subimos la bandeja del horno y encedemos también el gratinador del horno, si no estaba ya puesto, para que se gratine el queso.




ENSALADA TEMPLADA DE ESPÁRRAGOS TRIGUEROS, PUERRO Y BACON CON SALSA DE ALMENDRAS




Con este tiempo que estamos teniendo no sé qué cocinar, no está la temperatura para fabada ni para ensaladilla rusa y gazpacho, ¿no?
Otro año a estas alturas ya habría hecho 30 veces ensaladilla rusa, mmmm. Pero este año me da frío, no sé, no me apetece.
Por eso os traigo hoy una receta que... ni frío ni calor, sino que está templada.
No os asustéis los más novatos porque no tienen ninguna dificultad y está buenísima.



RECETA DE LA ENSALADA TEMPLADA DE ESPÁRRAGOS TRIGUEROS, PUERRO Y BACON

Dificultad: media-baja
Tiempo de elaboración: 40 minutos

INGREDIENTES PARA 2 RACIONES:



· 6 espárragos verdes o trigueros de calibre grueso.
· Dos puñados de canónigos (unos 50 ó 60 g.).
· 1 puerro (sólo la parte blanca).
· 10 uvas pasas.
· Aceite de oliva virgen.
· Aliño: en esta ocasión hemos usado salsa de almendras (ver receta aquí), pero valdría una vinagreta suave normal y corriente.


PASO A PASO

1) Escogemos 6 trigueros bonitos. Los lavamos y secamos con cuidado de no estropear las puntas.


2) Nosotros los hemos cortado en tiras con un pelatomates que es como un pelapatatas pero con dientes en la cuchilla. Se puede usar también un pelapatatas, aunque costaría más, o cortarlos a cuchillo con mucho cuidado.
También podemos dejarlos enteros, pero cortados quedan más bonitos en esta ensalada y y se hacen mucho antes.




3) Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite, poquito. Colocamos las tiras con cuidado. Cuando se han hecho por un lado les damos la vuelta con mucha delicadeza para intentar que el resultado sea unas tiras de triguero planas y doradas, sin que lleguen nunca a quemarse.



4) Sacamos los trigueros de la sartén y los pasamos a un plato con papel de cocina para que empape el exceso de aceite y reservamos.


5) Lavamos muy bien el puerro. Hay que poner mucha atención en esta tarea ya que el puerro tiende a acumular tierra dentro de las distintas capas. En este caso va a ser muy fácil porque vamos a separar las distintas capas, para ello le damos un corte profundo de manera longitudinal y sacamos todas las capas del puerro.


6) Secamos bien todas las capas.


7) Cortamos el puerro en juliana (tiritas de 1 ó 2 milímetros de ancho por unos 4 cm de largo). Si no se nos dan bien los cortes podemos hacer tiritas un poco más anchas. Se trata únicamente de una cuestión estética así que no hay que agobiarse. Reservamos.



8) Ponemos una sartén pequeña con un dedo de aceite a fuego medio-alto.


9) Cuando el aceite esté caliente vamos friendo las tiras de puerro en dos o tres tandas. Hay que estar muy pendientes para que no se nos quemen, tienen que quedar doradas y crujientes.


10) Cuando estén listas las vamos sacando a otro plato cubierto con papel de cocina.


11) El último ingrediente que vamos a cocinar es el bacon para que cuando sirvamos la ensalada aporte un poco de calor y temple ligeramente los canónigos.


12) Sacamos la salsa de la nevera (ver receta de la salsa de almendras).


13) Montamos la ensalada. Nosotros hemos escogido el siguiente orden.

  • 1º una cama de trigueros
  • 2º canónigos y pasas mezcladaos
  • 3º bacon calentito
  • 4º nido de tiritas de puerro
  • 5º salseamos

Observaciones:
En vez de la salsa de almendras, que a mí personalmente no me encanta, podemos hacer una vinagreta suave u otra salsa de frutos secos.

Si no usamos una salsa con frutos secos podéis añadirle a la ensalada unos piñones o unas nueces.

Podemos poner lacón o jamón de york pasado por la sartén en vez de bacon. Y los vegetarianos sólo tienen que prescindir de estos ingredientes.


TRENZA DE HOJALDRE RELLENA DE ESPINACAS


Hojaldre espinacas

Hoy vamos a contaros cómo hacemos esta receta tan sencilla que, además de estar superbuena, queda monísima.

Se trata de una trenza de hojaldre rellena de espinacas, queso de cabra, piñones y jamón de york


Quizás haya alguien a quien le parezca que trenzar el hojaldre es algo complicado, pero os aseguro que se tarda 5 minutos en hacerlo y no requiere ninguna habilidad especial. Intentadlo, ¿qué es lo peor que puede pasar?, ¿que quede menos recta?, da igual, seguirá estando buenísima que es lo principal.



Hojaldre espinacas








Hojaldre espinacas
RECETA DE LA TRENZA DE HOJALDRE RELLENA DE ESPINACAS

Dificultad: media
Tiempo de elaboración: 1 hora.

INGREDIENTES PARA 3 RACIONES:



Hojaldre ingredientes espinacas

 · Una plancha de hojaldre de unos 250 g.
 · 1/2 cebolla dulce.
 · 250 g. de espinacas.
 · 10 g. de piñones.
 · 50 ml de nata (35% de materia grasa)
 · 80 g. de queso de cabra de rulo.
 · 50 g. de jamón de york.
 · 1 cucharada sopera de azúcar.
 · 1 huevo.
 · Aceite de oliva, sal, pimienta y nuez moscada.


PASO A PASO:


1) Lo primero que tenemos que hacer es sacar el hojaldre de la nevera para que se vaya templando. Si es congelado deberemos haberlo descongelado previamente en la nevera según las instrucciones que nos faciliten en el envase.


2) Picamos la cebolla en daditos pequeños (de unos 4 mm de lado). Si no tenemos cebolla dulce podemos usar una normal.


3) En una sartén ponemos un poco de aceite de oliva y añadimos la cebolla picada. Ponemos la sartén a fuego medio para rehogar la cebolla.


4) Extendemos el hojaldre sobre un papel de horno y lo preparamos para hacer la trenza tal y como veréis en la imagen que hay un poco más abajo.


5) Cuando la cebolla esté rehogada (tiene que tener un color entre transparente y amarillo, no marrón oscuro) añadimos las espinacas crudas. Si son frescas hay que lavarlas previamente, si son congeladas hay que descongelarlas con antelación.


6) Cuando las espinacas estén prácticamente hechas, añadimos los piñones y el jamón y los salteamos.


7) Pasados un par de minutos añadimos la nata. Mezclamos bien todos los ingredientes. Apagamos el fuego y añadimos un poco de sal, pimienta y nuez moscada.


8) En la parte central del hojaldre ponemos el relleno de espinacas bien extendido y ponemos por encima el queso de cabra desmenuzado.




9) Trenzamos el hojaldre.

10) Batimos un huevo y con un pincel pintamos la trenza.


11) Espolvoreamos azúcar por encima a través de un colador para que nos quede un reparto más homogéneo. Si tenemos azúcar glass, mejor que mejor.


12) Metemos la trenza al horno, precalentado a 180º (dependerá de la marca del hojaldre), hasta que esté bien dorado.


Por supuesto, podéis variar los ingredientes y utilizar cualquier otro queso (yo la próxima vez voy a probar con ricotta o con mozzarella), cambiar los piñones por nueces u otro fruto seco y el jamón de york lo podéis sustituir por jamón serrano, pavo, bacon o lo que se os ocurra.



Hojaldre espinacas




SALSA DE ALMENDRAS


La salsa de almendras que hemos preparado hoy es casi idéntica a un ajoblanco malagueño, pero además de variar alguna cosa le vamos a dar un uso distinto.
En esta ocasión la hemos usado para acompañar una ensalada templada de espárragos trigueros, puerro y bacon, pero podemos darle muchos usos.
Concha, que es quien nos dio la receta, la sirve con una ensalada de tomates y bacalao confitados espectacular, a ver si un día colgamos esa receta.



RECETAS DE LA SALSA DE ALMENDRAS

Dificultad: baja
Tiempo de elaboración: 15 minutos


INGREDIENTES





· 1 diente de ajo asado o, si no tenemos, uno escaldado.
· 50 g. de almendras crudas.
· 4 cucharadas soperas de aceite (30 ml)
· 1,5 cucharadas soperas de vinagre (12 ml)
· 100 ml de agua
· Sal.


PASO A PASO


1) Si no tenemos ajos asados previamente, no resulta muy ecológico encender el horno para asar un solo diente. Podemos entonces, en vez de asar el ajo, blanquearlo para reducir el amargor.

El blanqueado de un alimento es una técnica similar al escaldado que nos sirve para quitar el exceso de sal de un producto, conseguir retirar fácilmente su piel, reducir el amargor o fijar el color de las verduras y las frutas. Todo ello sin alterar la textura del alimento y sin perder muchos nutrientes.

Consiste en una cocción húmeda de un alimento durante un espacio muy breve de tiempo y en cortar la cocción inmediatamente después sumergiendo dicho alimento en agua helada.

Para ello, ponemos una cazuela al fuego. Una vez el agua esté caliente introducimos el ajo, cuando rompa a hervir contamos 10 segundos y sacamos el ajo de la cazuela con la ayuda de una espumadera para, inmediatamente,  sumergirlo en un vaso con agua helada.

Repetiremos todo el proceso una vez más.

2) Abrimos el ajo por la mitad y le quitamos el germen (la parte central) para evitar que repita. Lo metemos en el vaso del robot que tengamos o en un mortero.

3) Añadimos las almendras y una poco de sal.

4) Machacamos o trituramos bien hasta obtener una pasta fina.

5) Añadimos el aceite, el vinagre y el agua y mezclamos con una batidora o a mano hasta que quede homogéneo.

6) Rectificamos de sal.

7) La guardamos en la nevera y la servimos fría.








COCIDO MADRILEÑO


Cocido madrileño


El cocido madrileño es, sin duda, uno de mis platos favoritos (creo que tengo demasiados). Además, me gustan todas las versiones que de él se hacen: con bola y sin bola; con y sin judías verdes; con morcilla o sin ella; acompañado de repollo; con o sin nabo; servido en dos vuelcos, en tres, e incluso en uno solo; con tomate frito o guindillas de acompañamiento; regando los garbanzos con aceite de oliva.

Los que somos de aquí ya sabemos que en cada casa y restaurante de Madrid lo hacen de una manera ligeramente diferente y tardaríamos mucho tiempo en recopilar todas las versiones que existen sólo de la versión madrileña (por no hablar del resto de cocidos estupendos que se hacen en otras zonas de España).

Yo hoy os presento mi versión y me encantaría conocer las vuestras. Los que nunca os hayáis atrevido con este plato, practicad hasta que deis con la que podáis llamar vuestra única y personal receta de cocido madrileño.

Y otro día hablaremos sobre la ropa vieja y las croquetas, dos manjares que antes se hacían con los restos del cocido y que hoy en día mucha gente, entre la que me cuento, los considera dos platos tan importantes como el cocido en sí.

Cocido madrileño




















RECETA DEL COCIDO MADRILEÑO

Dificultad: baja
Tiempo de elaboración: unas 4 horas y media


INGREDIENTES PARA 6 PERSONAS:

Cocido madrileño
· 
· 300 g. de garbanzos.
· Unos 500 g. de morcillo.
· 2 huesos de jamón.
· 1 hueso de rodilla o caña de vaca.
· Unos 300 g. de jamón.
· Unos 250 g. de chorizo (3 chorizos)
· Unos 200 g. de panceta fresca.
· Unos 300 g. de pollo sin piel. Yo suelo usar un cuarto trasero sin piel.
· Unos 500 g. zanahorias (7 u 8 zanahorias).
· Unos 450 g. de patatas (6 patatitas medianas).
· 150 g. de fideos. 


PASO A PASO:

1) La noche anterior ponemos los garbanzos en remojo en un bol con una cucharada sopera de sal.
2) Por la mañana ponemos en una olla grande el morcillo, el jamón, los huesos y la panceta. Cubrimos con agua (unos 3 litros), tapamos y ponemos la olla a fuego fuerte.
3) Escurrimos los garbanzos y tiramos el agua en la que han estado en remojo. Si tenemos una red para garbanzos los metemos dentro.
4) Cuando rompa a hervir, retiramos toda la espuma que se haya formado en la superficie, añadimos los garbanzos y bajamos a fuego medio. A partir de este momento empezamos a contar el tiempo.
5) Una hora después añadimos el pollo y el chorizo. Si vemos que el agua no cubre todo podemos añadir un poco de agua.
6) Un hora y media después añadimos las zanahorias y añadimos sal si fuese necesario.
7) Media hora después añadimos las patatas peladas y sin trocear.
8) Transcurrida media hora más ya está listo. En total, desde que empieza a hervir habrán transcurrido tres horas y media.

Os cuento como lo limpio yo, sin embargo se puede sacar a la mesa tal cual.
1) Sacamos los garbanzos de la olla pero no de su red. Reservamos.
2) Sacamos las zanahorias y las patatas. Reservamos.
3) Sacamos el morcillo, el jamón, el chorizo y la panceta. Troceamos cada alimento para que haya 6 raciones de cada uno y reservamos.
4) Sacamos el pollo. Lo limpiamos, tiramos los huesos y reservamos la carne.
5) Sacamos los huesos de jamón. Separamos las partes de jamón y tiramos la piel, la grasa y los huesos.
6) Tiramos el hueso de vaca.
7) Colamos el caldo.
8) En una olla pequeña ponemos el caldo que vayamos a utilizar para hacer la sopa. Tapamos y la ponemos a fuego bajito para que se mantenga caliente pero sin hervir.
9) En una olla limpia o en la misma que hemos utilizada una vez fregada. Ponemos todos los ingredientes (seguimos sin sacar los garbanzos de la red) y vertemos encima el caldo sobrante para que no se sequen los ingredientes. Tapamos la olla.
10) Cuando ya esté todo el mundo subimos el fuego al caldo de la olla pequeña. Cuando rompa a hervir añadimos los fideos y los cocemos el tiempo que indique el fabricante, a mí me gustan los que se cuecen en 1 ó 2 minutos.
11) Servimos la sopa y encendemos el fuego de la olla pequeña a fuego bajo para que esté caliente cuando terminemos la sopa.
12) Servimos bien escurridos los garbanzos (ahora ya los sacamos de la rede), las zanahorias y las patatas en una fuente.
En otra fuente ponemos el morcillo, el pollo, el chorizo, el jamón y la panceta.

¡A disfrutar!


Observaciones:

 - Para desgrasar el caldo hace falta un poco más de tiempo. Debemos enfriar el caldo en la nevera y retirar la película de grasa que se formará en la superficie.
 - Si queréis ponerle repollo debéis cocerlo por separado y luego rehogarlo con aceite de oliva, ajo y pimentón. Ojo con quemar el pimentó.
 - La mayoría de las legumbre están más ricas si se cocinan el día anterior a comerlas. En mi opinión éste no es el caso del cocido, está mucho más rico recién hecho.